jueves, 14 de junio de 2012

Para la Vida


Bastó solo con un momento,
Recordando juntos, años compartidos,
Conmemorando nuestras décadas de viajes,
De ideas innovadoras,
Celebrando las anécdotas que nos complementan,
Cuando no existían esas externas costumbres ni vicios nefastos,
Abrazo cada carcajada que el tiempo no pudo borrarnos,
Puede intentar suprimirlo todo, hay cosas más resistentes en el tiempo,
Nos quedamos con la amistad, con el sentimiento,
Con todas las canas que cubren uniformemente lo que reflejó en algún momento
Juventud, Inexperiencia, Ingenuidad e inicios de pequeños pasos,
Nuestras Voces, esas que eternamente se mantienen firme,
Se niegan a mostrar el paso de la edad, reafirmando su integridad,
Y con un caluroso abrazo, nos despedimos con una arruga más,
Cosas que nos conmueven y nos unen,
La infinita ganancia de haber vivido una vida plena,
Ha de ser aquella en la que partimos a un estado desconocido por todos,
A romper barreras existentes e inexistentes sobre un ciclo incomprendido de la vida denominado “muerte”,
Cumbre existencial de lo que fuimos, somos y seremos.

A Tazón


He comprendido que te pareces a la vida,
Me quitas el idilio por Caracas,
Hurtas mis horas, mis minutos y hasta los segundos.
No te desprecio ni te insulto.
Solo quiero agradecerte los momentos, por el Quijote,
Por el Chino Valera Mora, gracias por ser la cura perfecta para el insomnio.
Ah!, por cierto, gracias por escupirme el rostro y recordarme que este maldito sistema me arrebata la vida, cómo las olas borran las huellas de la arena.